Una vez realizado el proceso de salazón del bacalao, se procede a realizar una deshidratación del producto
que se conoce como curación del bacalao. Se realiza esta curación en mayor o menor grado, según las exigencias del cliente.
El secado o curación del bacalao alarga la vida del producto y le otorga una textura y sabor característico que distingue al
bacalao de otro pescado.